En Rumania, la región de Transilvania con sus montañas, castillos medievales y, por sobre todo el país del memorable conde Drácula, decidió Hanna Instruments instalar su planta productiva. Se trata de una apuesta por la innovación, el cambio y también por los países emergentes, puesto que anteriormente la empresa había instalado sus factorías en mercados como Singapur, Portugal, Hungría y las Islas Mauricio.
En cinco años la empresa construyó en lo que era una granja agrícola y lechera, el mayor parque industrial de su historia, con 160 mil m2, seis edificios productivos, un hotel para albergar a las personas que llegan desde las filiales en el mundo a recibir capacitaciones y supervisiones. También cuenta con plantas de potabilización de agua y de tratamiento de Riles y debió pavimentar la calle de acceso desde la carretera que justamente tomó el nombre de Hanna Instruments.
Allí trabajan más de 400 personas, la mayoría (85%) profesionales universitarios de carreras de más de 5 años de estudio como ingenieros, químicos, etc., los cuales elaboran los 4.500 equipos que la firma tiene actualmente en su catálogo. Asimismo, se ha transformado en una importante fuente de trabajo para la zona.
Nusfalau, es un pueblo ubicado en el noroeste de Rumania, en la región de Salaj, cuya capital es Zalau. Es la zona de los Montes Cárpatos y los Apuseni. Se trata de un gran asentamiento rural con una economía consistentemente fuerte, en ascenso, con varias industrias de máquinas y componentes automotrices, textiles, madera, mobiliario y papel, además de las relacionadas con el deporte, pues la zona cuenta con una fuerte actividad deportiva.

Del período feudal, Nusfalau conserva el Monasterio y el Castillo de la familia noble Banffy, del cual se dice que incluso fue una de las residencias de los príncipes de Transilvania. Desde ese tiempo y mucho antes a la región se la conocía como Tierra de los Bosques.

