“Desde hace bastantes años estamos conversando con Hanna Instruments para que puedan sumarse a nuestros cursos de capacitación y ahora tuvimos la excelente oportunidad en que se pudo concretar esta iniciativa”, señala Mónica Galleguillos, gerente de capacitación de GCL Capacita.
Esta filial de Fundación Chile desde 1998 se dedica a promover la inocuidad alimentaria a través de asesorías, certificaciones, cursos y talleres de capacitación. De a poco han ido instalando en Chile temas importantes de inocuidad como “un termómetro para cada persona en la cocina” y la importancia del HACCP (gestión de puntos críticos para asegurar la inocuidad de los alimentos), entre otras.
Así lo que comenzó con 50 cursos anuales, en 2009 alcanzó los 400: “Con bastante orgullo podemos decir que nos hemos convertido en el lugar de postgrado de profesionales. Tanto en lo formal –es el tercer año que dictamos un diplomado-, como informalmente ya que las empresas grandes, medianas y pequeñas están viendo en GCL Capacita una opción para ir perfeccionando a sus trabajadores en inocuidad alimentaria; y también hay mucho profesional joven que viene a mejorar sus competencias”, comenta la gerente.
Alianzas con el sector privado
Equipo GCL Capacita. Al centro Mónica Galleguillos A., Gerente de Capacitación
Así en este empeño por contribuir al desarrollo de mejores competencias de las personas en inocuidad y buenas prácticas alimentarias, han buscado alianzas con empresas líderes del rubro que puedan aportar su expertisse, conocimiento técnico y que les de la base empírica en el uso de las herramientas que ellos deben implementar.
Entre otros, han participado proveedores de equipos de análisis rápido, de productos de limpieza, sistema integrado de plagas, y equipos de control y medición.
Las empresas aportan con un auspicio que permite el desarrollo de desayunos temáticos con los clientes y la edición de un newsletter trimestral. A cambio pueden participar con su imagen corporativa, y además entregando soporte técnico a través de charlas, demostraciones del funcionamiento de equipos, etc.
De esta forma todos los termómetros que se entreguen en el curso Servsafe (donde forman parte de los materiales que recibe cada alumno), serán Hanna Instruments, y además participará en talleres del área inocuidad, control de temperatura, etc.
Los cursos que entrega GCL Capacita comprenden 5 áreas:
- gestión e inocuidad alimentaria: HACCP
- buenas prácticas de elaboración
- herramientas para la mejora continua
- buenas prácticas agrícolas
- y herramientas para el mejoramiento de competencias genéricas: liderazgo, trabajo en equipo, comunicación efectiva, etc., siempre enfocado hacia el equipo de inocuidad alimentaria.
Además cuentan con el área temática que corresponde a la educación a distancia o e-learning.
Certificaciones de Calidad e Inocuidad en Alimentos
En forma paralela capacitan en HACCP y asesoran en las diversas certificaciones que existen en el sector alimenticio. Se trata de algo complejo, puesto que a nivel mundial no ha existido un consenso en un protocolo de certificación y por esto existe una gran variedad de estándares funcionando.
“No es raro encontrar, en un país exportador como el nuestro, empresas que tengan cinco certificaciones diferentes, con todo el costo y gasto de tiempo que significa”, declara Galleguillos.
Por esto es que existen algunas iniciativas para ir solucionando este problema. Una es la creación de la ISO 22.000 que toma HACCP como el corazón de la norma y la unifica con los conceptos de comunicación interactiva a lo largo de toda la cadena (lo que se conoce como del campo a la mesa) incorporando también a todo el cluster, es decir proveedores de equipos, materiales e incluso productos químicos y fertilizantes; y además, incluye el programa de prerrequisitos, que es fundamental para asegurar la inocuidad alimentaria.
Sin embargo, los expertos dicen que esta certificación ha ido más lenta de lo esperado. Ya que, por tratarse de una norma ISO, se esperaba que unificara y se fueran dejando de lado las demás.
Frente a esto se creó una iniciativa privada de grandes empresas representativas del rubro a nivel mundial: la Food Safety System Certification 22.000, por su sigla FSSC. Que reconociendo que la ISO 22.000 es bastante buena, pero débil en el programa de prerrequisitos -que sólo enuncia-, incluyen de manera explícita todos los prerrequisitos claves para la industria. “Mi opinión personal es que la FSSC sí puede incrementar la adopción de la ISO 22.000, logrando un avance para la industria”, apunta Mónica Galleguillos.
La preocupación existe. A nivel internacional, la Global for Safe Initiative, es una iniciativa que busca la unificación de los estándares para facilitar el comercio internacional. “Sin embargo en esto tienen que poner de su parte proveedores, compradores como por ejemplo el retail y también las empresas certificadoras que deben apoyar estas iniciativas para que esto se produzca”, concluye la gerenta de GCL Capacita de Fundación Chile.

