La experiencia del Chaitén fue importante, de modo que a penas la actividad del volcán Puyehue y el Cordón del Caulle se tornó riesgosa, el MOP comenzó su operativo de emergencia. El mismo domingo se reunieron en Puerto Montt los directores regionales de las distintas Direcciones del organismo y se determinó que uno de los puntos estratégicos más amenazados era el paso internacional Puyehue, que atraviesa en dos tramos el río Golgol.
Ese mismo día el director regional de Aguas, Miloslav Gardicilic viajó a Puyehue en compañía del director regional de Obras Hidráulicas para verificar el estado de la ruta del paso internacional, y en especial el río Golgol que baja desde la cordillera hasta el lago Puyehue.
El material volcánico expulsado por la erupción alcanzaba incluso los 20 kilómetros de distancia, con trozos de piedra del tamaño de una pelota de tenis. A pesar de que no se registraba escurrimiento de lava incandescente, el análisis del agua resultó muy importante por la posible contaminación con azufre. De la misma forma, la temperatura que alcanzó los 45ºC en algunos cauces como el río Nilahue, principal afluente del lago Ranco.
“Se decidió establecer una red de monitoreo de calidad de las aguas de la cuenca del Lago Puyehue, a fin de establecer los posibles cambios de los principales cauces de dicha cuenca y que estuviesen afectados por la caída de cenizas y/o piedras. Inicialmente, se realizaron muestras diarias, luego una vez por semana, quincenales y después una vez por mes hasta ahora”, explica Miloslav Gardicilic.

Establecieron 6 puntos de muestreo: río Pajaritos en la aduana (de este punto saca agua el APR Pajaritos, de donde se abastecen las instalaciones del paso internacional), el río Golgol en puente N° 2 (donde tenemos nuestra estación fluviométrica y donde se toman muestras de calidad regularmente), en el río Anticura en puente N° 2, en el río Golgol en puente N° 1, en el río Chanleufu en Termas de Pueyehue y, por último, en el Lago Puyehue en la localidad de Entre Lagos.
Los expertos del MOP realizaron mediciones in situ con la sonda multiparámetro que posee la DGA, midiendo pH, temperatura, conductividad específica y oxígeno disuelto en concentración y porcentaje de saturación.
“Dadas las características del material se esperaba que el contenido de sílice fuese alto. Por otra parte, en base a la experiencia obtenida con la erupción del volcán Chaitén, se consideró analizar elementos como: Aluminio, Arsénico, Calcio, Cobre, Cromo Total, Fluor (Fluoruro), Hierro, Manganeso, Níquel, Plomo, Selenio, Sílice, Sulfatos, Zinc. Tras los análisis pertinentes se pudo establecer que todos estos parámetros están por bajo las normas chilenas de calidad de agua para riego y para bebida”, afirma el director regional de aguas.
En la zona no existen localidades cercanas, sólo casas aisladas que se abastecen principalmente de vertientes. La Aduana es la única zona que calificaría como centro poblado y se abastece de un APR (organización comunitaria de potabilización del agua). Cabe destacar que el río Pajaritos mostró pocos eventos de turbiedad y la calidad de sus aguas cumple con la norma chilena de calidad de agua para consumo.
De todas formas, se decidió ampliar el rango de mediciones a las comunas de Lago Ranco, Futrono y Río Bueno que abastecen a cerca de 2 mil personas: “Se están haciendo mediciones de los índices de toxicidad del agua de todos los sistemas APR que se ubican en la zona del Cordón del Caulle, ya que nuestra principal preocupación es la salud de los beneficiarios. Hasta el momento los resultados que entregan los análisis conjuntos con el Servicio de Salud de Salud de Valdivia no muestran contaminación de los aguas”, señaló la seremi del MOP Los Ríos, Heidi Machmar.
Controles seguirán hasta fin de año
Actualmente se contempla continuar hasta diciembre con las mediciones. De acuerdo con los resultados obtenidos, ambos análisis –in situ y de laboratorio- revelan situaciones muy similares en las concentraciones de cada parámetro. Los métodos de muestreo se han mantenido desde el inicio y lo único que ha variado es la frecuencia.
“En el mediano plazo, la principal consecuencia es la permanencia de sedimentos en los cauces afectados. Con el tiempo, las piedras que actualmente están flotando en el lago se saturarán y precipitarán al fondo del lago Puyehue. Similar situación será la de los sedimentos más finos. Además, cabe la posibilidad que en el desagüe del río Golgol se produzcan embanques de sedimentos, lo que podría ocasionar pequeños desbordes de dicho cauce en la parte baja”, concluye el director regional de Aguas, Miloslav Gardicilic.

