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Jueves, 15 de Septiembre de 2011 20:47

Con gran asistencia se realizó seminario: “Riles: Actualización de normas de emisión y control de las descargas”

El evento organizado por Hanna Instruments contó con la participación de la  especialista en calidad de aguas Ingeniero Civil Químico  sra. Elizabeth Echeverría, directora de la División Legislación y Normas (DINOSA) de AIDIS Chile, quien participó en el estudio y modificación de estas normas. Se  espera que antes de fin de año estén vigentes las versiones actualizadas de los DS 90 y DS 46 para descargas de RILES a aguas superficiales y aguas subterráneas, respectivamente. Además, incluyó información sobre actualización de otras normas y disposiciones respecto de métodos de monitoreo y toma de muestras, que han introducido requisitos técnicos más estrictos para asegurar la calidad y su reproducibilidad para una fiscalización más rigurosa por parte de las autoridades.

Cada cinco años corresponde la revisión y actualización de las normas ambientales, por lo que –con algo de atraso por efecto del terremoto de 2010 - ya se encuentran en sus últimas etapas las versiones actualizadas del DS 90 que regula la descarga de riles a aguas marinas y continentales superficiales (ríos, lagos, estuarios y mar) y el DS 46 que regula la descarga de riles a aguas subterráneas. Ambos documentos, se encuentran ingresando al Comité de Ministros para luego pasar a la firma presidencial.

“La revisión periódica de las normas de emisión es muy importante porque permite ir ajustándose a la  realidad del país, incorporar la experiencia  adquirida en la aplicación de los actuales decretos y así ir mejorando la protección del medio ambiente en forma gradual y sostenida”, afirma Elizabeth Echeverría, ingeniero con 30 años de experiencia en calidad, caracterización y tratamiento de aguas, directora de DINOSA AIDIS-Chile, y quien participó en el comité ampliado de CONAMA -hoy Ministerio del Medio Ambiente-, para el  estudio y elaboración de estas modificaciones.

El evento organizado por Hanna Instruments, completó los salones del hotel Plaza San Francisco con 140 asistentes de empresas, industrias de una amplia variedad de rubros,  universidades e instituciones de estudio, entre otros, y trató ampliamente las modificaciones que prontamente entrarán en vigencia para DS 90 y DS 46. Además, Elizabeth Echeverría explicó las nuevas regulaciones para la realización de los monitoreos en terreno que conlleva la recolección de muestras, mediciones de parámetros in situ y medición de caudal, donde se explicitan los procedimientos adecuados que serán aceptados por la autoridad.

Elizabeth Echeberría y Exequiel Contreras

Elizabeth Echeverría y Exequiel Contreras

Se trata de directrices técnico-operacionales dictadas a través del Manual Operativo de la NCH 411/10 publicado por la SISS en noviembre de 2010 y que tienen validez para  todos aquellos establecimientos industriales y plantas de tratamiento de aguas servidas, para el autocontrol de las aguas residuales descargadas a un cuerpo receptor o reutilizadas, cuyos resultados deban ser informados a la Superintendencia de Servicios Sanitarios.

Finalmente, la experta señaló que el DS 609 que regula las descargas de riles al alcantarillado y que rige a alrededor del  70% de las fuentes emisoras, está comenzando un nuevo proceso de revisión, el cual  estima que debiera estar aplicándose a fines del 2012 o en 2013.

Gran avance ambiental

“Sin duda se ha notado el efecto en el medio ambiente de la aplicación y efectiva fiscalización de estas normas, desde 1998 cuando se dictó la primera norma -y las descargas se realizaban directamente a los cursos de agua-, hasta ahora cuando todas las emisiones de riles pasan por algún proceso de tratamiento o control. Sobre todo, hay un cambio de mentalidad fuertemente en las personas, y más lentamente en las empresas que, sin embargo, hoy todas tratan sus riles, lo cual nos permite ubicarnos en la vanguardia latinoamericana. Brasil, en algunos estados como Sao Paulo es más avanzado, pero Chile siempre se pone como ejemplo en estas materias”, destaca la profesional.

Uno de los puntos que más se destacó fue el riguroso trabajo organizado por la ex CONAMA y actual Ministerio del Medio Ambiente, el cual incluyó estudios científicos y técnicos (comité operativo con representantes de todos los ministerios involucrados) y la conformación de un comité ampliado “que no era obligatorio pero fue un acierto” el cual incluyó a representantes de los distintos sectores regulados como Corma, Sonami, Salmón Chile,  Andess, ASIMET, ASIQUIM, ASIPES, ASIPNOR, APOOCH, ASPROCER entre otros; además de municipios, ONGs, y el sector académico (universidades de Chile, Católica, Concepción, Antofagasta y Austral), además de fundaciones como Terram, Océana y Greenpeace. Su participación permitió mayor transparencia en el proceso de revisión y el valioso aporte de distintos puntos de vista en la materia.

“Lo más complicado son los costos asociados a estas actualizaciones, por lo que el proceso de revisión también contempla un Análisis General de Impacto Económico y Social (AGIES), que evalúa los costos que tendrá para el estado, empresas y particulares, consumidores, de modo de determinar si el país está preparado para su implementación, y por eso mismo es que se establecen plazos graduales para su aplicación”, aclara Echeverría.

Algunas de las principales modificaciones son:

El DS 90 introduce una definición y tabla de requisitos especiales para “estuarios”,  de tal forma de resguardar mejor estos ecosistemas. Igualmente se aumentan los requerimientos para los  ríos que son afluentes de lagos, que deberán cumplir con la tabla de requisitos para lagos.
Otra de las modificaciones relevantes, es que se cambia la definición de “zona de protección litoral” aplicable a descargas al mar, dando además la facultad a Directemar para negar solicitudes de descargas en zonas de fragilidad ambiental como son: humedales marinos con carácter de área protegida, balnearios, loberas, parques o reservas marinas, cuerpos de agua con circulación restringida o escasa capacidad de renovación, entre otros.

Además, se establece que para efectos de clasificación de fuente emisora, se deben sumar todas las descargas generadas por un establecimiento industrial, incluidas las aguas servidas que sean parte integrante del proceso, debiéndose caracterizar los Riles antes de todo tratamiento.

En el nuevo DS-90, se incorpora la medición y control de nuevos parámetros como los trihalometanos, considerados cancerígenos, y que pueden llegar a formarse por la acción del cloro con la materia orgánica característica de las aguas residuales. De la misma forma, se incluye el cloro libre residual, el cual es precursor de compuestos organoclorados, que son cancerígenos y dañinos para el ecosistema. Esto último, es consecuencia de la contaminación con virus ISA en las salmonicultoras, que debieron incorporar la cloración en altas concentraciones de sus aguas de procesos, “por lo que necesariamente se requiere abatir  el cloro remanente previo a la descarga”, apunta Elizabeth Echeverría.

También se  reducen los límites máximos permitidos en descargas a lagos (tabla 3 del DS 90), para cadmio, cromo hexavalente, manganeso, mercurio, níquel, plomo y zinc, que se asimilan a tabla 1 de ríos sin capacidad de dilución, dada la fragilidad de los lagos que actúan como  reservorio de contaminantes.

Por su parte, el DS 46 incorpora el control de nuevos parámetros temperatura, DBO5 (para medir materia orgánica) y SST (sólidos suspendidos), y modifica los límites máximos permitidos para el pH, que se asimila a la NCh 409 de agua potable actualizada en  el año 2005.

Los sulfatos y cloruros también sufren modificaciones en función de la  NCh 409-2005 pero sólo para acuíferos de vulnerabilidad media y baja, manteniendo sus actuales límites máximos para los de vulnerabilidad alta. Aunque en general son muy pocos los parámetros que cambian en esta norma.
Además en el nuevo DS 46 se crea una tabla especial más estricta para los acuíferos en condición de vulnerabilidad alta, de tal forma de evitar que acuíferos que no hayan completado su clasificación, se estimen de  vulnerabilidad media por defecto, la cual se aplicará también para los casos en que la DGA así lo determine.

Cambios en monitoreo y toma de muestras

En ambos decretos DS-90 y DS-46, hay modificaciones importantes respecto del  monitoreo de autocontrol, cuyos resultados se informan a la autoridad, pero no ha funcionado de la mejor manera en estos años, especialmente en lo referido a medición de caudal. Ahora se diferenciarán las fuentes emisoras con y sin tratamiento de riles, de modo que disminuye la frecuencia de control dependiendo de los volúmenes descargados en industrias que no requieran tratar sus  descargas, con el objeto de bajar costos. Por el contrario en el nuevo DS- 46, se establece como mínimo un muestreo mensual en cada una de las descargas, pudiendo la autoridad fiscalizadora requerir una frecuencia mayor.

También se especifica que se deben recolectar muestras puntuales (para pH, sólidos sedimentables, cloro libre residual, coliformes fecales) y muestras compuestas en función del caudal para el resto de los parámetros, sin perjuicio que las resoluciones emitidas por la autoridad especifiquen otra cosa, dependiendo de la actividad industrial y de los contaminantes emanados. Como siempre para ambos decretos, se exige que las mediciones así como la caracterización de riles, sean realizadas en período de máxima producción.

De esta forma, tanto en las propias normas de emisión,  en la NCh 411/10, como en el Manual operativo de la SISS, se incluyen especificaciones detalladas de los procedimientos a aplicar para llevar a cabo correctamente los monitoreos. “Es muy relevante y fundamental, que los procesos de revisión, vayan a la par  con la actualización de las normas y disposiciones técnicas en las que se apoyan los decretos supremos, ya que ellas también debe ir adaptándose a los avances tecnológicos e incorporar las mejoras para  evitar errores de manejo o de interpretación que se vayan detectando durante su aplicación”, concluye Elizabeth Echeverría.

Opiniones de los asistentes:

Liliana Friant, asistente de laboratorio de Spartan: “Bueno el seminario, se nota que la persona maneja bastante el tema y es muy clara en sus explicaciones. Todo lo del muestreo y aspectos técnicos lo podré aplicar en los controles de descargas de riles que realizamos constantemente. Me gustaría tener información de las modificaciones al DS 609, de descargas al alcantarillado, que es el que usamos nosotros.

Miguel Fernández, de Tecnoacuaria: “Muy bueno, la información que se está entregando es la que debemos aplicar todas las personas que estamos dedicados a trabajar con las empresas en las mediciones y control de sus descargas. En lo particular como empresa me ayuda a disponer de equipamiento especial para cumplir con las modificaciones, estar actualizado y entregar un mejor servicio”.

Carolina Cruz, gerente de calidad de Dole: “Me interesa especialmente la norma 609, ojalá hagan otro seminario cuando se actualice. De todas formas, todo lo relativo al tema de las mediciones y las normas de monitoreo es de gran utilidad”.

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