Vinicultores se Oponen a la Ley de Etiquetado de Alcoholes
En pleno trámite parlamentario se encuentra la Ley de Etiquetado de Alcoholes, que tiene preocupados a los productores vitivinícolas, quienes quieren evitar una advertencia similar a la de los cigarrillos en etiquetas y publicidad. Que es un producto gastronómico de carácter cultural en Chile, un orgullo nacional, y que su consumo moderado es beneficioso para la salud, que el vino es el tercio del alcohol total que se consume en el país y que este año las exportaciones superarán los mil millones de dólares, son los principales argumentos de la industria vitivinícola.
La industria vitivinícola vive en la incertidumbre durante estos días. El proyecto de ley que pretende rotular los envases de alcoholes, señalando que su consumo excesivo es perjudicial para la salud, aún permanece en el Congreso en proceso de tramitación. Sin embargo, la Corporación Chilena del Vino es enfática en señalar que darán la batalla por mantener el status que tiene el vino en Chile: parte de la cultura gastronómica, tiene efectos positivos para el organismo y es uno de los principales productos de exportación.
“La imagen del borrachín con una botella de vino en la mano, es algo del pasado. Hoy, el vino se asocia a una buena comida, es parte de la cultura. Los hábitos alcohólicos han cambiado completamente, incluso en el campo se juntan a tomar ron y pisco con bebidas”, señala Klaus Schröder, director de la Corporación Chilena del vino y presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos Enólogos de Chile.
Y cuenta con algunos datos: hace algunas décadas se tomaban 43 litros de vino per cápita al año, hoy el consumo llega sólo a los 14 litros por persona. Y ha aumentado el consumo de cerveza y de destilados con gaseosas, como pisco y ron, entre otros.
En diciembre de 2006 la Comisión de Salud del Congreso aprobó el proyecto de ley que tiene como finalidad reducir los índices del consumo de alcohol en Chile, a través de la introducción obligatoria de la advertencia: “EL CONSUMO EXCESIVO DEL ALCOHOL, PUEDE CAUSAR DAÑOS EN SU SALUD” en las etiquetas de todas las bebidas alcohólicas de graduación igual o mayor a 4,5º. La misma frase se incluiría en los avisos publicitarios que se inserten en diarios, revistas, spots televisivos, difusión radial y, en general, en toda propaganda o estimulación al consumo del alcohol que se exponga por cualquier medio de comunicación social. Incluso se baraja la idea de incluir imágenes como las ya aplicadas en las cajetillas de cigarrillos.
Actualmente, el proyecto de ley se encuentra en tramitación sin urgencia por parte del Gobierno y a la espera del primer informe de la Comisión de Agricultura, ya que otros temas como los bosques nativos han tenido prioridad en la agenda del Ejecutivo.
Si bien la población chilena registra el consumo de vino más bajo entre los países productores, el Ejecutivo insiste en que su intención no es que la gente no beba vino, sino realizar una acción de prevención y una campaña de salud pública frente a los daños que tiene el beber excesivo, enfocado especialmente en los jóvenes.
El trabajo de la Corporación Chilena del Vino busca eximir al vino de esta rotulación, en principio, y si ésta ya es inevitable que el mensaje incluído propugne la autorregulación y la responsabilidad y no vayan en contra de la propia industria, especialmente del delicado trabajo al interior y exterior del país como un producto de calidad, “que le ha dado tantas satisfacciones al país”, para disfrutar en compañía.
Los enólogos buscan “que la etiqueta no desvista la presentación del vino, que no lo convierta en un mamarracho”; y que lleve una leyenda como “el inmoderado consumo del vino puede generar perjuicios a la salud, por ejemplo para las mujeres embazadas y jóvenes menores de edad”, apunta Schröder.
Así es como un punto importante en el que se apoyan los productores vitivinícolas es el carácter cultural que el vino ha adquirido en el último tiempo, además de las investigaciones que demuestran que su consumo moderado es beneficioso para la salud.
“En estos momentos el vino es un tercio del alcohol que consumen los chilenos, los otros son cervezas, y destilados mezclados con bebidas (como pisco y ron), alcoholes mucho más complicados que el del vino. El vino es un acompañante culinario, de la gastronomía, de la gente, mientras que los otros son hechos para hacer una fiesta alcohólica”, explica el enólogo y director de la CCV.
Según el Balance de la temporada vitivinícola 2005/06 elaborado por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), el volumen exportado presentó un importante incremento de 13,0%, llegando hasta 476 millones de litros.
En este sentido, de prosperar el proyecto de ley que está en el Congreso la medida afectará sólo al mercado nacional y no a las exportaciones, porque el vino chileno que va al extranjero se rige por la ley del país de destino. Y es que actualmente Chile factura mil millones de dólares al año en exportaciones de vino. De hecho, al término de la temporada 2006/07 se estima que superará esa cifra.
Por esto es que la industria vitivinícola está haciendo esfuerzos para situar el vino en la categoría de un producto cultural, ya que consideran que es parte de la cultura vitivinícola y gastronómica del país, de modo de entregar argumentos a las autoridades para que las advertencias no sean tan agresivas y no perjudiquen el consumo, sino que insten a su consumo moderado.
De aprobarse dicho proyecto de ley, todo lo que tenga más de dos grados de alcohol se va a rotular, es decir, todos los productos que aparecen en la ley de alcoholes.


